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Secretos de los chefs que transformarán tu experiencia en la cocina Secretos de los chefs que transformarán tu experiencia en la cocina

Trabajar en una cocina profesional puede significar perder fines de semana familiares, días festivos y tener que lidiar con la adrenalina de noches de locura con el restaurante lleno de comensales. Sin embargo, es verdad que en el camino se aprenderá de algunos consejos y trucos de cocina. Continúa leyendo para saber los secretos de los chefs que todo amante de la cocina debería saber. Incluso, a pesar de no ser tan fan de la cocina, si en algún momento tienes que cocinar o quieres aventurarte a preparar algo, estos secretos de los chefs seguro te servirán. ¡Ya te acordarás de nosotros!

1. Trabaja en la habilidad con los cuchillos

Los chefs profesionales dedican mucho tiempo a picar, rebanar, partir y cortar todo tipo de vegetales, frutas, carnes, hierbas y especias. Parte de ello es hacer que todo se vea bien en el plato, pero en realidad se trata de cómo se cocina la comida. Saber usar un cuchillo en la cocina te puede asegurar que todos los ingredientes se cocinarán de manera uniforme y al mismo ritmo.

Ellen Marie Bennett Fundadora Hedley & Bennett

2. Estar siempre preparado con mise en place

Quizás lo mejor que se aprende en la escuela culinaria es tener mise en place: todo en su lugar. Esta es la mejor manera de mantener la calma en una cocina profesional. Los cocineros profesionales pasan horas cortando los ingredientes para que estén listos para agregarlos a la sartén cuando los necesitan. Cuando no se está preparado, llega el estrés y el caos a la cocina. El chef podría gritar mucho. Y en casa, mise en place equivale a cocinar rápido, feliz y sin contratiempos, pues todo está en su lugar.

Mise en place significa "todo en su lugar" en francés y quiere decir preparar los ingredientes y utensilios que se vaya a usar para una receta. Esto incluye desinfectar, picar, marinar y tener las medidas o porciones exactas ya listas antes de empezar.

3. Saber que no todos los aceites se usan por igual...

Cada aceite de cocina tiene un perfil de sabor único y diferentes puntos de humo. Es decir, la temperatura a la que el aceite comienza a humear.
Esto significa que algunos aceites como el aceite de canola o de maní son más adecuados para freír a alta temperatura, mientras que las grasas como la mantequilla o la manteca de cerdo son mejores para sofreír y saltear. Si está en tus posibilidades elegir y comprarlo, consigue el mejor aceite para la receta que prepararás. Los aceites súper fragantes, como el aceite de oliva extra virgen y el aceite de sésamo, se usan mejor crudos como aceites de acabado o para aderezos para ensaladas.

4. Aprender a romper un pollo

El pollo es una de las opciones de proteínas más económicas y se puede hacer casi cualquier cosa con él. Nada más échate un clavado a la web en búsqueda de recetas hechas con pollo…¡miles y miles! Si quieres comer bien y ahorrar dinero, vale la pena aprender a cortar un pollo entero. Es más fácil de lo que te imaginas y de esta manera hay menos desperdicio. Cuando compras el pollo completo puedes utilizar casi todo para hacer caldo de pollo y una variedad de recetas.

Cómo evitar el lagrimeo al cortar cebolla: secretos de los chefs

5. Picar cebolla sin derramar una sola lágrima

Hemos oído de todo. Que las cebollas viejas te hacen llorar más, evitar el lagrimeo usando un cuchillo afilado, congelar las cebollas o cortarlas con agua corriente, cortar el rabo de la cebolla y ponerlo en la cabeza... pero sí una cebolla poderosa quiere hacerte llorar, lo hará. La única técnica para prevenir el lagrimeo que realmente funciona es realmente tonta: usar un par de lentes protectores. Te sentirás ridícula y probablemente todos se burlarán de ti, pero tu rímel permanecerá intacto. Hablando de cebollas, ¿estás usando el tipo adecuado para tu plato?

6. Utilizar siempre que se pueda caldo de alta calidad

Lo ideal es hacer el tuyo por completo cuando puedas. Nada supera el sabor del caldo casero. Sin embargo, si te estás quedando corto de tiempo, busca una marca de caldo de buen sabor y alta calidad comprada en la tienda. Tómate el tiempo para probarlo antes de comenzar para que sepas con qué estás trabajando.

ARTÍCULO RELACIONADO: Consejos para la parrilla, diferencia entre calor directo y calor indirecto

7. Guardar huesos y restos de verduras en el congelador

La forma más fácil de hacer caldo en casa es tener una reserva de ingredientes, preparados y listos para llevar al congelador. Mezcla las tapas de cebolla, las cáscaras de zanahoria y los tallos de los champiñones en una bolsa apta para el congelador . En una bolsa separada coloca los restos de carne y huesos. Cuando tengas un momento libre, ponlos en una olla y cúbrelos con agua. Cocina a fuego lento con un poco de sal y cebolla y listo. ¡Tendrás disponible un caldo sabroso!

Chefs profesionales usando delantales Hedley & Bennett

8. Considerar que las recetas son solo una guía

Cuando se está comenzando, las recetas son una excelente manera de aprender las proporciones y los métodos de cocción. A medida que avanzas, no le tengas miedo a desviarte de las instrucciones y la lista de ingredientes. ¡Ya sabes lo que te gusta, así que no cocines con calabazas si las odias! Aprende a adaptarte y a confiar en ti misma sobre la marcha.

9. Pesar los ingredientes antes de hornear

A diferencia de la cocina salada, donde las medidas pueden ser flexibles, el horneado es una ciencia y las medidas deben ser precisas. Los profesionales pesan sus ingredientes para hornear, y tú también deberías hacerlo. Una onza extra aquí o allá puede hacer que el horneado falle con bastante facilidad. Asegúrate de contar con una báscula de cocina digital y medidores para hacer las recetas de pasteles y postres que requieren horneado al pie de la letra.

No olvides el poder de tu nariz. Si algo en el horno huele a hecho pero el temporizador sigue funcionando, revísalo.

10. Echar la sal temprano

Si esperas hasta el final para agregar sal, tu comida tendrá un sabor salado en lugar de sazonado. En cambio, lo mejor es echar la sal sobre la marcha. Cuando esté sudando cebollas, agrega una pizca de sal. Sazona la carne antes de cocinarla y agrega otra pizca pequeña después de desglasar. Al final del tiempo de cocción, habrás creado un conjunto de capas de sabor matizadas que harán que la comida se destaque.

11. Tostar las especias secas antes de usarlas

Las especias secas son un elemento esencial de cualquier cocina, pero agregarlas al final del tiempo de cocción puede perjudicar la comida. Los alimentos pueden tener un sabor seco y a tiza si no se activa previamente sus aceites esenciales y compuestos aromáticos. Deja que las especias florezcan tostándolas enteras en una sartén seca antes de molerlas. También puedes agregar especias molidas después de sudar las cebollas en aceite, aproximadamente un minuto antes de desglasar la sartén.

Secretos de los chefs: uso de especias y hierbas frescas al final

12. Agregar hierbas frescas al final

Si bien se desea agregar especias secas al comienzo de la preparación, las hierbas frescas deben ponerse al final. Los tiempos de cocción prolongados pueden extraer el sabor de las hierbas, silenciando y atenuando su potencia. No obstante, hay algunas excepciones a esta regla. Por ejemplo, las hierbas más sustanciosas como el romero y el tomillo resisten mejor que hierbas delicadas de acabado como el cilantro, perejil y orégano.

13. Usar hierbas frescas siempre que sea posible

Las hierbas frescas añaden un mundo de diferencia a la comida, tomando un plato normal para elevarlo a algo sorprendente y fantástico. El caldo de pollo con cilantro y hierbabuena es un claro ejemplo. Los sabores como las cebollas verdes picadas, el romero de pino o el cilantro herbáceo realmente pueden llevar las cosas al siguiente nivel. Agrega como guarnición final o conviértelos en un aderezo como una exquisita gremolata. Si no tienes acceso a hierbas frescas, ¡podrías empezar a cultivar las tuyas!

14. Saber hacer una buena salsa es super importante

Cualquiera puede aprender a asar un bistec o saltear algunas verduras, pero hacer salsa es una habilidad esencial. Una buena salsa puede cubrir un pollo seco y demasiado cocido o acentuar los sabores carnosos de un bistec. Por lo tanto, saber hacer una buena salsa es parte de los secretos de los chefs para su éxito culinario. Aprende a hacer salsas de todo tipo para mejorar tu rutina habitual de cocina y crear platillos deliciosos.

Hombre cocinando con mandil hedley & bennett

15. Recordar que la grasa es sabor

Todos debemos ser conscientes de la salud y evitar el exceso, pero lo cierto es que cocinar con poca grasa tiene un sabor triste. Eso es porque la grasa recubre su lengua y ayuda a llevar todos los demás sabores en el plato. Es especialmente relevante que se puede utilizar grasas saludables como las nueces y el aguacate. Aunque tampoco se debe tener miedo de las llamadas grasas nocivas como la mantequilla, la crema y el queso. Usarlos definitivamente agrega una gran cantidad de sabor a tus platillos, incluso en pequeñas cantidades.

16. Terminar las salsas con un remolino de mantequilla

Este es uno de mis secretos de los chefs favoritos: si quieres que una salsa de tomate tenga un sabor más rico y un brillo brillante, agrega un poco de mantequilla fría justo antes de servir la salsa. En la cocina francesa clásica, esto se llama moneter au beurre y es la forma más fácil de realzar el sabor de una salsa con poco o ningún esfuerzo.

17. Iluminar la comida con un chorrito de vinagre

Siempre se debe probar la comida mientras cocinas. Si tiene un sabor apagado o sin vida, no tengas miedo de agregar un chorrito de vinagre para alegrar las cosas. El fuerte sabor ácido del vinagre da vida a otros sabores y agrega un sabor ligeramente dulce y afrutado al plato. Investiga sobre los diferentes tipos de vinagre para saber qué aporta cada uno.

18. Invertir en algunos ingredientes secretos

Otro de los secretos de los chefs es el uso de ciertos ingredientes. Vale la pena invertir en por ejemplo, salsa inglesa o salsa de soya. Ambas aportan un sabor único a una variedad de platillos. Contar con algunas especias gourmet o ingredientes secretos llevará tu comida al siguiente nivel.

19. Aprender a “componer” un plato

A veces la receta no sale como pensamos, pero normalmente se puede equilibrar los sabores si no se han alejado demasiado del límite. Un platillo salado puede arreglarse si se agrega un ingrediente dulce como miel o azúcar. Si es demasiado graso y rico, agrega un chorrito de vinagre o jugo de cítricos.

Secretos de los chefs que necesitas saber si amas cocinar

20. Realizar intercambios de ingredientes

Cuando la receta requiere un ingrediente que no tienes a la mano o no puedes conseguir en tu localidad, por lo general se puede encontrar un sustituto decente. Piensa en el perfil de sabor del ingrediente original y busca algo que agregue el mismo sabor dulce, salado, picante, agrio, ácido o amargo.

21. A veces, las sobras saben mejor

Si estás preparando sopas, guisos y salsas, considera prepararlos el día anterior. A medida que la comida se enfría y descansa en el refrigerador, los ingredientes tienen la oportunidad de unirse y fusionarse, haciéndolos más sabrosos y ricos al día siguiente.

22. Nunca aderezar una ensalada con anticipación

Se pueden preparar muchos alimentos con anticipación, pero la ensalada no es uno de ellos. Los componentes ácidos del aderezo descomponen las lechugas tiernas, dejando todo un poco empapado. Hazlo con ensaladas a base de pasta y papas, pero espera hasta el último segundo para mezclar las ensaladas a base de lechuga o espinacas.

23. Remojar en agua con sal puede marcar la diferencia

La salmuera es la combinación de agua con cloruro de sodio (sal). Las carnes magras como el pollo y las chuletas de cerdo, realmente se benefician de la salmuera. La solución salada no solo ablanda las fibras musculares duras, sino que también desnaturaliza las proteínas y les permite retener más humedad mientras se cocinan. La carne tendrá un sabor más jugoso y no se secará.

24. Dejar remojando el pollo en suero de leche para hacer pollo frito

¿Alguna vez te preguntaste por qué el auténtico pollo frito sureño sabe tan bien? ¡Otro de los secretos de los chefs que amarás saber! Bien, pues los chefs marinan el pollo en suero de leche durante la noche. Los ácidos y enzimas del suero de leche descomponen las proteínas de la carne, manteniéndola más jugosa y tierna mientras se fríe. La próxima vez que tengas antojo, prepara el pollo frito perfecto remojando el pollo en leche antes de empanizar.

Reposar la carne permite acumular los jugos para experimentar los sabores perfectos

25. Dejar reposar la carne 

Siempre, siempre, deja reposar la carne. Bajo ninguna circunstancia debes cortar un filete, un asado de cerdo o un pollo sin dejarlo reposar primero. La carne necesita al menos cinco minutos o hasta 30 minutos, para permitir que los jugos se redistribuyan. De lo contrario, se derramarán sobre la tabla de cortar y dejarán la carne seca y sin vida. Entonces, deja reposar la carne. Te prometo que tu comida no se enfriará demasiado mientras descansa.

26. Evitar enjuagar la pasta después de cocinarla

De acuerdo, hay una excepción a esta regla: puedes enfriar la pasta para ensaladas enjuagando con agua fría. Sin embargo, si vas a comer el spaghetti o fetuccini caliente, no es necesario que los enjuagues para detener el proceso de cocción. Para empezar, la pasta no tiene mucho remanente de cocción. En segundo lugar, el agua adicional elimina la capa de almidón, lo que hace que sea menos probable que la salsa se pegue.

Trabajar en una cocina profesional puede significar perder fines de semana familiares, días festivos y tener que lidiar con la adrenalina de noches de locura con el restaurante lleno de comensales. Sin embargo, es verdad que en el camino se aprenderá de algunos consejos y trucos de cocina. Continúa leyendo para saber los secretos de los chefs que todo amante de la cocina debería saber. Incluso, a pesar de no ser tan fan de la cocina, si en algún momento tienes que cocinar o quieres aventurarte a preparar algo, estos secretos de los chefs seguro te servirán. ¡Ya te acordarás de nosotros!

1. Trabaja en la habilidad con los cuchillos

Los chefs profesionales dedican mucho tiempo a picar, rebanar, partir y cortar todo tipo de vegetales, frutas, carnes, hierbas y especias. Parte de ello es hacer que todo se vea bien en el plato, pero en realidad se trata de cómo se cocina la comida. Saber usar un cuchillo en la cocina te puede asegurar que todos los ingredientes se cocinarán de manera uniforme y al mismo ritmo.

Ellen Marie Bennett Fundadora Hedley & Bennett

2. Estar siempre preparado con mise en place

Quizás lo mejor que se aprende en la escuela culinaria es tener mise en place: todo en su lugar. Esta es la mejor manera de mantener la calma en una cocina profesional. Los cocineros profesionales pasan horas cortando los ingredientes para que estén listos para agregarlos a la sartén cuando los necesitan. Cuando no se está preparado, llega el estrés y el caos a la cocina. El chef podría gritar mucho. Y en casa, mise en place equivale a cocinar rápido, feliz y sin contratiempos, pues todo está en su lugar.

Mise en place significa "todo en su lugar" en francés y quiere decir preparar los ingredientes y utensilios que se vaya a usar para una receta. Esto incluye desinfectar, picar, marinar y tener las medidas o porciones exactas ya listas antes de empezar.

3. Saber que no todos los aceites se usan por igual...

Cada aceite de cocina tiene un perfil de sabor único y diferentes puntos de humo. Es decir, la temperatura a la que el aceite comienza a humear.
Esto significa que algunos aceites como el aceite de canola o de maní son más adecuados para freír a alta temperatura, mientras que las grasas como la mantequilla o la manteca de cerdo son mejores para sofreír y saltear. Si está en tus posibilidades elegir y comprarlo, consigue el mejor aceite para la receta que prepararás. Los aceites súper fragantes, como el aceite de oliva extra virgen y el aceite de sésamo, se usan mejor crudos como aceites de acabado o para aderezos para ensaladas.

4. Aprender a romper un pollo

El pollo es una de las opciones de proteínas más económicas y se puede hacer casi cualquier cosa con él. Nada más échate un clavado a la web en búsqueda de recetas hechas con pollo…¡miles y miles! Si quieres comer bien y ahorrar dinero, vale la pena aprender a cortar un pollo entero. Es más fácil de lo que te imaginas y de esta manera hay menos desperdicio. Cuando compras el pollo completo puedes utilizar casi todo para hacer caldo de pollo y una variedad de recetas.

Cómo evitar el lagrimeo al cortar cebolla: secretos de los chefs

5. Picar cebolla sin derramar una sola lágrima

Hemos oído de todo. Que las cebollas viejas te hacen llorar más, evitar el lagrimeo usando un cuchillo afilado, congelar las cebollas o cortarlas con agua corriente, cortar el rabo de la cebolla y ponerlo en la cabeza... pero sí una cebolla poderosa quiere hacerte llorar, lo hará. La única técnica para prevenir el lagrimeo que realmente funciona es realmente tonta: usar un par de lentes protectores. Te sentirás ridícula y probablemente todos se burlarán de ti, pero tu rímel permanecerá intacto. Hablando de cebollas, ¿estás usando el tipo adecuado para tu plato?

6. Utilizar siempre que se pueda caldo de alta calidad

Lo ideal es hacer el tuyo por completo cuando puedas. Nada supera el sabor del caldo casero. Sin embargo, si te estás quedando corto de tiempo, busca una marca de caldo de buen sabor y alta calidad comprada en la tienda. Tómate el tiempo para probarlo antes de comenzar para que sepas con qué estás trabajando.

ARTÍCULO RELACIONADO: Consejos para la parrilla, diferencia entre calor directo y calor indirecto

7. Guardar huesos y restos de verduras en el congelador

La forma más fácil de hacer caldo en casa es tener una reserva de ingredientes, preparados y listos para llevar al congelador. Mezcla las tapas de cebolla, las cáscaras de zanahoria y los tallos de los champiñones en una bolsa apta para el congelador . En una bolsa separada coloca los restos de carne y huesos. Cuando tengas un momento libre, ponlos en una olla y cúbrelos con agua. Cocina a fuego lento con un poco de sal y cebolla y listo. ¡Tendrás disponible un caldo sabroso!

Chefs profesionales usando delantales Hedley & Bennett

8. Considerar que las recetas son solo una guía

Cuando se está comenzando, las recetas son una excelente manera de aprender las proporciones y los métodos de cocción. A medida que avanzas, no le tengas miedo a desviarte de las instrucciones y la lista de ingredientes. ¡Ya sabes lo que te gusta, así que no cocines con calabazas si las odias! Aprende a adaptarte y a confiar en ti misma sobre la marcha.

9. Pesar los ingredientes antes de hornear

A diferencia de la cocina salada, donde las medidas pueden ser flexibles, el horneado es una ciencia y las medidas deben ser precisas. Los profesionales pesan sus ingredientes para hornear, y tú también deberías hacerlo. Una onza extra aquí o allá puede hacer que el horneado falle con bastante facilidad. Asegúrate de contar con una báscula de cocina digital y medidores para hacer las recetas de pasteles y postres que requieren horneado al pie de la letra.

No olvides el poder de tu nariz. Si algo en el horno huele a hecho pero el temporizador sigue funcionando, revísalo.

10. Echar la sal temprano

Si esperas hasta el final para agregar sal, tu comida tendrá un sabor salado en lugar de sazonado. En cambio, lo mejor es echar la sal sobre la marcha. Cuando esté sudando cebollas, agrega una pizca de sal. Sazona la carne antes de cocinarla y agrega otra pizca pequeña después de desglasar. Al final del tiempo de cocción, habrás creado un conjunto de capas de sabor matizadas que harán que la comida se destaque.

11. Tostar las especias secas antes de usarlas

Las especias secas son un elemento esencial de cualquier cocina, pero agregarlas al final del tiempo de cocción puede perjudicar la comida. Los alimentos pueden tener un sabor seco y a tiza si no se activa previamente sus aceites esenciales y compuestos aromáticos. Deja que las especias florezcan tostándolas enteras en una sartén seca antes de molerlas. También puedes agregar especias molidas después de sudar las cebollas en aceite, aproximadamente un minuto antes de desglasar la sartén.

Secretos de los chefs: uso de especias y hierbas frescas al final

12. Agregar hierbas frescas al final

Si bien se desea agregar especias secas al comienzo de la preparación, las hierbas frescas deben ponerse al final. Los tiempos de cocción prolongados pueden extraer el sabor de las hierbas, silenciando y atenuando su potencia. No obstante, hay algunas excepciones a esta regla. Por ejemplo, las hierbas más sustanciosas como el romero y el tomillo resisten mejor que hierbas delicadas de acabado como el cilantro, perejil y orégano.

13. Usar hierbas frescas siempre que sea posible

Las hierbas frescas añaden un mundo de diferencia a la comida, tomando un plato normal para elevarlo a algo sorprendente y fantástico. El caldo de pollo con cilantro y hierbabuena es un claro ejemplo. Los sabores como las cebollas verdes picadas, el romero de pino o el cilantro herbáceo realmente pueden llevar las cosas al siguiente nivel. Agrega como guarnición final o conviértelos en un aderezo como una exquisita gremolata. Si no tienes acceso a hierbas frescas, ¡podrías empezar a cultivar las tuyas!

14. Saber hacer una buena salsa es super importante

Cualquiera puede aprender a asar un bistec o saltear algunas verduras, pero hacer salsa es una habilidad esencial. Una buena salsa puede cubrir un pollo seco y demasiado cocido o acentuar los sabores carnosos de un bistec. Por lo tanto, saber hacer una buena salsa es parte de los secretos de los chefs para su éxito culinario. Aprende a hacer salsas de todo tipo para mejorar tu rutina habitual de cocina y crear platillos deliciosos.

Hombre cocinando con mandil hedley & bennett

15. Recordar que la grasa es sabor

Todos debemos ser conscientes de la salud y evitar el exceso, pero lo cierto es que cocinar con poca grasa tiene un sabor triste. Eso es porque la grasa recubre su lengua y ayuda a llevar todos los demás sabores en el plato. Es especialmente relevante que se puede utilizar grasas saludables como las nueces y el aguacate. Aunque tampoco se debe tener miedo de las llamadas grasas nocivas como la mantequilla, la crema y el queso. Usarlos definitivamente agrega una gran cantidad de sabor a tus platillos, incluso en pequeñas cantidades.

16. Terminar las salsas con un remolino de mantequilla

Este es uno de mis secretos de los chefs favoritos: si quieres que una salsa de tomate tenga un sabor más rico y un brillo brillante, agrega un poco de mantequilla fría justo antes de servir la salsa. En la cocina francesa clásica, esto se llama moneter au beurre y es la forma más fácil de realzar el sabor de una salsa con poco o ningún esfuerzo.

17. Iluminar la comida con un chorrito de vinagre

Siempre se debe probar la comida mientras cocinas. Si tiene un sabor apagado o sin vida, no tengas miedo de agregar un chorrito de vinagre para alegrar las cosas. El fuerte sabor ácido del vinagre da vida a otros sabores y agrega un sabor ligeramente dulce y afrutado al plato. Investiga sobre los diferentes tipos de vinagre para saber qué aporta cada uno.

18. Invertir en algunos ingredientes secretos

Otro de los secretos de los chefs es el uso de ciertos ingredientes. Vale la pena invertir en por ejemplo, salsa inglesa o salsa de soya. Ambas aportan un sabor único a una variedad de platillos. Contar con algunas especias gourmet o ingredientes secretos llevará tu comida al siguiente nivel.

19. Aprender a “componer” un plato

A veces la receta no sale como pensamos, pero normalmente se puede equilibrar los sabores si no se han alejado demasiado del límite. Un platillo salado puede arreglarse si se agrega un ingrediente dulce como miel o azúcar. Si es demasiado graso y rico, agrega un chorrito de vinagre o jugo de cítricos.

Secretos de los chefs que necesitas saber si amas cocinar

20. Realizar intercambios de ingredientes

Cuando la receta requiere un ingrediente que no tienes a la mano o no puedes conseguir en tu localidad, por lo general se puede encontrar un sustituto decente. Piensa en el perfil de sabor del ingrediente original y busca algo que agregue el mismo sabor dulce, salado, picante, agrio, ácido o amargo.

21. A veces, las sobras saben mejor

Si estás preparando sopas, guisos y salsas, considera prepararlos el día anterior. A medida que la comida se enfría y descansa en el refrigerador, los ingredientes tienen la oportunidad de unirse y fusionarse, haciéndolos más sabrosos y ricos al día siguiente.

22. Nunca aderezar una ensalada con anticipación

Se pueden preparar muchos alimentos con anticipación, pero la ensalada no es uno de ellos. Los componentes ácidos del aderezo descomponen las lechugas tiernas, dejando todo un poco empapado. Hazlo con ensaladas a base de pasta y papas, pero espera hasta el último segundo para mezclar las ensaladas a base de lechuga o espinacas.

23. Remojar en agua con sal puede marcar la diferencia

La salmuera es la combinación de agua con cloruro de sodio (sal). Las carnes magras como el pollo y las chuletas de cerdo, realmente se benefician de la salmuera. La solución salada no solo ablanda las fibras musculares duras, sino que también desnaturaliza las proteínas y les permite retener más humedad mientras se cocinan. La carne tendrá un sabor más jugoso y no se secará.

24. Dejar remojando el pollo en suero de leche para hacer pollo frito

¿Alguna vez te preguntaste por qué el auténtico pollo frito sureño sabe tan bien? ¡Otro de los secretos de los chefs que amarás saber! Bien, pues los chefs marinan el pollo en suero de leche durante la noche. Los ácidos y enzimas del suero de leche descomponen las proteínas de la carne, manteniéndola más jugosa y tierna mientras se fríe. La próxima vez que tengas antojo, prepara el pollo frito perfecto remojando el pollo en leche antes de empanizar.

Reposar la carne permite acumular los jugos para experimentar los sabores perfectos

25. Dejar reposar la carne 

Siempre, siempre, deja reposar la carne. Bajo ninguna circunstancia debes cortar un filete, un asado de cerdo o un pollo sin dejarlo reposar primero. La carne necesita al menos cinco minutos o hasta 30 minutos, para permitir que los jugos se redistribuyan. De lo contrario, se derramarán sobre la tabla de cortar y dejarán la carne seca y sin vida. Entonces, deja reposar la carne. Te prometo que tu comida no se enfriará demasiado mientras descansa.

26. Evitar enjuagar la pasta después de cocinarla

De acuerdo, hay una excepción a esta regla: puedes enfriar la pasta para ensaladas enjuagando con agua fría. Sin embargo, si vas a comer el spaghetti o fetuccini caliente, no es necesario que los enjuagues para detener el proceso de cocción. Para empezar, la pasta no tiene mucho remanente de cocción. En segundo lugar, el agua adicional elimina la capa de almidón, lo que hace que sea menos probable que la salsa se pegue.

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